El perdón es un proceso emocional, una decisión y una actitud que trae paz y bienestar. A continuación, compartimos algunos ejercicios prácticos para saber cómo aprender a perdonar, centrándonos en lo que verdaderamente significa perdonar, y en el impacto que esta práctica puede tener en quien la lleva a cabo.

 

Fundamentos para entender cómo aprender a perdonar.

 

 

Para poder perdonar, es crucial entender qué es el perdón y qué no lo es, y en qué consiste y qué es necesario para perdonar. El perdón no significa olvidar o justificar el daño recibido, tampoco significa que tengas que fingir que todo va bien cuando sientes que no es así, o que adoptes una actitud de superioridad hacia otra persona. 

Perdonar es liberar el resentimiento y las emociones en las que hemos quedado atrapados por una experiencia vital que nos ha dañado. A veces puedes ser muy consciente de que hay algo que no has perdonado, y otras veces puedes saber que hay algo que necesitas liberar, cuando hay algo te recuerda a una experiencia pasada y sientes una intensidad emocional elevada (como si te estuviera pasando de nuevo en ese momento), cuando te quedas enganchado en pensamientos o en deseos de venganza, castigo o justicia, cuando en una conversación con una persona aparece frecuentemente una situación pasada, cuando sientes que se ha endurecido tu corazón hacia algo o alguien, etc. 

¿Sabías que para perdonar no necesitas necesariamente que la otra persona te pida perdón, ni tampoco tener una conversación en la que se aclaren las circunstancias? Plantéate lo siguiente: tras esa experiencia en la que sentiste ese daño ¿quieres continuar dando el poder de tu bienestar a esas circunstancias o a esa persona? En ocasiones una disculpa puede ayudar, pero a veces no es posible o nunca llega y en ningún caso es imprescindible para sentirte mejor. Eres el único que puede liberar tu propio malestar.

 

Reflexiones sobre el perdón: Profundizando en su importancia.

¿Por qué es importante perdonar? Perdonar tiene múltiples beneficios para la salud mental y física. Al perdonar, reducimos las emociones desagradables, y promovemos la paz interior y la felicidad. Además, el perdón puede mejorar la sensación positiva hacia uno mismo y la sensación de nuestras relaciones interpersonales y nos puede ayudar a cultivar una actitud más positiva y resiliente ante la vida.

Puede ayudarte a practicar esta actitud recordar que:

  1. El perdón es un proceso y no un destino. Esto puede aliviar la presión de sentir que es algo que ocurre inmediatamente.
  2. Perdonarse a uno mismo es importante para poder perdonar a los demás. Reconocer nuestras propias fallas y tratarnos con amabilidad facilita el proceso de perdón hacia los otros.
  3. Tienes la posibilidad de restaurar tu bienestar sin necesidad de recibir una disculpa externa. Eres el único responsable y protagonista de la liberación de tu emoción.

¿Cómo empezar a perdonar? Ejercicios prácticos.

A continuación, te proponemos algunos ejercicios prácticos para cultivar este camino del perdón:

  1. Reconoce tus sentimientos: Es fundamental aceptar y validar las emociones negativas asociadas con el daño recibido.
  2. Cambia tu perspectiva con empatía: Trata de entender la perspectiva o las circunstancias del otro. Esto no justifica sus acciones, pero ayuda a humanizarlos y a despersonalizar un daño, es decir, a entender que lo que el otro ha hecho tiene más que ver con el otro que con uno mismo. 
  3. Reflexiona si existen posibles beneficios para ti al aferrarte a la rabia y al rencor: ¿Te ayuda a no responsabilizarte de algunos aspectos en tu presente? ¿Te aferras a la rabia porque es una forma de mantener un vínculo con la persona con la que estás enfadado? ¿Utilizas la rabia para sentirte a salvo? ¿Es una forma de afirmar que tienes razón? ¿Qué es lo que obtienes al aferrarte a la rabia y al rencor?
  4. Practica el perdón en situaciones neutras: En las diferentes situaciones que presenta el día a día, en pequeños momentos en los que podamos elegir perdonar como por ejemplo cambiando pensamientos de juicio hacia los demás o elegirnos sentirnos bien ante una acción inapropiada que ha realizado otra persona (adelantarnos bruscamente en el coche, empujarnos al pasar, realizar un comentario inapropiado…etc.). 
  5. Trae una experiencia a tu mente que te haya causado algún sufrimiento personal y pregúntate ¿Cómo te sientes ante la idea de perdonar a esa/s persona/s? ¿Qué significa para ti perdonarla? ¿Qué tendrías que hacer para perdonarla? 
  6. Respira: cuando te invadan emociones intensas o identifiques que estás en bucles de pensamiento, date unos segundos para respirar conscientemente procurando que la exhalación sea más larga que la inhalación.

Aprender a perdonar y soltar: Estrategias para liberarse del pasado.

Soltar el pasado es esencial para vivir una vida plena y sin cargas emocionales innecesarias. Te presentamos algunas estrategias para lograrlo.

  1. Mindfulness: Practicar la atención plena puede ayudarte a centrarte en el presente y a reducir la rumiación sobre eventos pasados.
  2. Terapia: Buscar ayuda profesional puede ser muy útil para procesar traumas y aprender a perdonar. Contacta con nosotros si quieres que te acompañemos en este proceso. 
  3. Escritura terapéutica: Escribir sobre tus sentimientos y experiencias puede ser una forma poderosa de liberar emociones reprimidas.
  4. Rituales de liberación: Crear un ritual simbólico, como escribir una carta y quemarla, puede ayudarte a cerrar ciclos emocionales.

 

Aprender a perdonar y soltar es un proceso continuo que requiere paciencia y práctica. Al practicar estos ejercicios o realizar estas estrategias, podrás avanzar hacia una vida más libre y de mayor bienestar. ¡Empieza hoy tu camino hacia el perdón y experimenta los beneficios de una vida sin resentimientos!

Te animamos a que puedas concertar una sesión de psicología con Psiquesonora y te ayudaremos encantados.

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